viernes, 17 de febrero de 2012

He sufrido y he temido,  he amado y me han amado, he llorado y han reído, he cantado con entusiasmo, al igual que he gritado con vehemencia y rabia, he reído con una sonrisa tan ufana ante ojos incrédulos, donde incluso los mios hacen juego, he implorado al cielo por paz y quietud cuando el ultimo esbozo parece llegar,  he atenuado miles de lágrimas ante el coraje de sentirme viva, he jugado con mi alma a ser exánime y a ser vigorosa; aveces como la bufona mayor del día hago uso de la buena sátira donde yo soy  sketch principal.

Y es innegable el narrar que han habido días bueno y otros no tan buenos, tardes soleadas y anocheceres con torrenciales lluvias o amenazas incluso de huracán, noches con desvela desesperante y con apacible calma,  otras simplemente con un rockeo extremo,donde el estridente aullar ajeno mitiga el trémulos latir de mi designio.

he pasado momentos infiltrados donde una lágrima no ha bastado para explicar el furor que acogía mi mente,donde una mueca no ha soslayado la trizteza y agonia que me asilaba, pero tambien han habido madrugadas donde donde la lógica no permite eximir lo abstracto y breve, lo deseable y lo correcto, lo conciso y lo meramente preciso.

Porque ha sido tan fácil y a la vez tan arduo el camino que he recorrido, porque una asequible acción que implica tiempo ha fructificado ante tareas tan engorrosas donde el suspiro no basta para invocar auxilio, porque aun en esta recelante soledad aparente en la que vivo y despierto no refutaria el decir que he comprendido la tranquilidad que acae en mis hombros cada noche cuando transito en el andurrial donde mi padre celestial me está dejando andar.

Y no puedo, anhelo, ni quiero persar en el hubiera porque solo ante esas mentacatas clausulas donde el cuento rosa combina con un siempre, es donde el juego ante las nifas,el cracker y cancerbero. será brutalmente apabullado y la búsqueda por goles recaería en penales donde el mismo Hermes no sería capaz de frenar su causa.

Así, que hoy veo el camino recorrido y en una exhalacion que  procede de mi ser se afilian penas, desconsuelos, lágrimas, aflicciones, amarguras, melancolías, pesadumbres,  tribulaciones, desdichas, nostalgias, pesares  y andares para que en una  centella de júbilo,nunca olvide que mi Dios permite y siempre dará cabida en mí, a un sin fin de alborozos, regocijos,  regodeos, satisfacciónes y una infinita hilaridad.

                                                                                                             

 Tuya por siempre Veró Apan*